El Mundial entra en su tramo decisivo con cuatro potencias que cargan historia, figuras y títulos. Francia, España, Argentina e Inglaterra afrontan dos semifinales que prometen marcar otra época.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya tiene definidos a sus cuatro sobrevivientes. Francia y España protagonizarán un choque europeo entre dos selecciones que han construido proyectos ganadores durante la última década, mientras que Argentina e Inglaterra volverán a encontrarse en un partido que trasciende lo deportivo por el peso de una rivalidad que ha escrito algunos de los capítulos más recordados en la historia de los mundiales. Después de superar unos exigentes cuartos de final, las cuatro selecciones llegan a la antesala de la final con argumentos suficientes para soñar con el título que se definirá el 19 de julio en Nueva York.
Francia y España, un duelo entre las dos generaciones más exitosas de Europa
La primera semifinal enfrentará a dos equipos acostumbrados a competir por los grandes torneos. Francia, campeona mundial en 1998 y 2018, buscará regresar a una nueva final apoyada en una plantilla que combina experiencia con una generación de futbolistas que mantiene un alto nivel competitivo.
Su clasificación llegó tras imponerse por 2-0 a Marruecos en el Gillette Stadium de Boston. El conjunto dirigido alrededor de figuras como Kylian Mbappé dominó el desarrollo del encuentro desde el inicio. Aunque el delantero francés desperdició un penal, terminó abriendo el marcador y confirmó una actuación determinante. El segundo tanto fue obra de Ousmane Dembélé, suficiente para dejar sin respuesta a un seleccionado marroquí que encontró muy pocos espacios para reaccionar.
España también confirmó por qué aparece entre las principales aspirantes al campeonato. La selección ibérica derrotó 2-1 a Bélgica en Los Ángeles gracias a un planteamiento ordenado y una propuesta ofensiva que volvió a marcar diferencias.
Fabián Ruiz abrió el marcador y Mikel Merino amplió la ventaja en un partido donde el conjunto español mostró paciencia para administrar el balón y eficacia cuando encontró oportunidades frente al arco rival. Bélgica redujo distancias, pero nunca logró alterar el control español.
Históricamente, el enfrentamiento adquiere un valor especial porque reúne a las dos selecciones europeas que mejor han sostenido su protagonismo en los últimos años. Francia busca disputar otra final consecutiva dentro de un ciclo exitoso, mientras España pretende volver a levantar la Copa del Mundo después del título conseguido en Sudáfrica 2010. Será un choque donde el talento individual deberá convivir con dos modelos colectivos que han demostrado solidez durante todo el torneo.
Argentina e Inglaterra renuevan una rivalidad que trasciende generaciones
La segunda semifinal concentra buena parte de la atención mundial. Argentina e Inglaterra volverán a verse las caras en una Copa del Mundo, una historia marcada por enfrentamientos inolvidables que forman parte del patrimonio futbolístico internacional.
Desde el recordado partido de México 1986 hasta los posteriores cruces mundialistas, cada encuentro entre ambas selecciones adquiere una dimensión distinta por el simbolismo que arrastra. Más allá de los antecedentes, el duelo encuentra a dos equipos que llegan en un momento futbolístico convincente.
Argentina necesitó un esfuerzo extra para eliminar a Suiza. El encuentro permaneció equilibrado durante buena parte del tiempo reglamentario y recién pudo resolverse en la prórroga. Julián Álvarez apareció a los 112 minutos para romper la igualdad y, cuando el rival ya estaba completamente volcado al ataque, Lautaro Martínez sentenció la clasificación en el minuto 120 para establecer el definitivo 3-1.
La selección albiceleste mostró paciencia cuando el partido parecía cerrarse y encontró la diferencia gracias a la profundidad de su plantel, una de las principales fortalezas que ha exhibido a lo largo del campeonato.
Inglaterra también tuvo que recurrir al tiempo suplementario para mantenerse con vida. Noruega sorprendió inicialmente mediante Andreas Schjelderup, obligando a los ingleses a modificar rápidamente su planteamiento. Jude Bellingham respondió antes del descanso con el empate y volvió a convertirse en el protagonista durante la prórroga al aprovechar un rebote del guardameta rival para marcar el 2-1 definitivo.
El triunfo inglés reflejó capacidad de reacción y resistencia física en un compromiso que exigió el máximo esfuerzo hasta los últimos minutos.
El nuevo capítulo entre argentinos e ingleses reúne a dos campeones mundiales que llegan impulsados por caminos similares: ambos sobrevivieron a partidos de enorme desgaste y encontraron soluciones cuando el margen de error era mínimo. Esa circunstancia añade un ingrediente más a un enfrentamiento que históricamente ha estado cargado de tensión, intensidad y momentos memorables.
La penúltima estación hacia Nueva York
Las semifinales del Mundial 2026 presentan un escenario difícil de igualar. Los cuatro equipos que continúan en carrera conocen lo que significa levantar la Copa del Mundo y reúnen a varias de las principales figuras del fútbol internacional.
Francia intentará imponer la potencia ofensiva encabezada por Mbappé frente a una España que ha hecho del control del balón y la disciplina táctica sus principales virtudes. Del otro lado, Argentina buscará imponer la jerarquía de un plantel acostumbrado a competir bajo presión frente a una Inglaterra que ha encontrado en Jude Bellingham al líder capaz de resolver partidos decisivos.
Cada semifinal representa mucho más que un boleto a la final. En un lado del cuadro se enfrentarán dos modelos europeos que han marcado una época reciente. En el otro, volverá una rivalidad histórica que ha trascendido generaciones y que cada vez que aparece en un Mundial concentra la atención del planeta futbolístico. Con el título cada vez más cerca, los cuatro aspirantes afrontarán noventa minutos —o quizá algunos más— para escribir una nueva página en la historia de la Copa del Mundo.






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