La gobernadora de Tarija, María René Soruco, rechazó la propuesta del Gobierno nacional de asignar el 1% de coparticipación tributaria a las gobernaciones, en el marco de la Agenda 50-50 impulsada por el presidente Rodrigo Paz. La autoridad considera que el porcentaje es insuficiente y que las condiciones planteadas representan un retroceso en la profundización de las autonomías departamentales.
Soruco explicó que la propuesta inicial contemplaba que las gobernaciones pudieran participar de los recursos tributarios que actualmente administra el nivel central del Estado, que concentra el 75% de la distribución, sin afectar los ingresos destinados a municipios y universidades.
Sin embargo, cuestionó que el planteamiento presentado por el Ejecutivo se limite al 1% de esos recursos y, además, esté condicionado al crecimiento vegetativo de los ítems de salud.
Cuestiona que los recursos estén condicionados a salud
La gobernadora sostuvo que el financiamiento de los ítems de salud es una responsabilidad del Gobierno central y que no corresponde condicionar a esa obligación los recursos destinados a fortalecer las autonomías departamentales.
“Los ítems de salud son una obligación del nivel central. Entonces, de ninguna manera, encima que es un porcentaje demasiado bajo, el 1%, pero además condicionar a una competencia, a una obligación que le corresponde al nivel central”, manifestó.
La autoridad también recordó que el 5 de agosto se firmó en Sucre una ruta crítica con el presidente Rodrigo Paz para avanzar en el fortalecimiento autonómico y establecer un mecanismo de coparticipación que permita a las gobernaciones contar con recursos desde 2027.
Tarija no firmará el acuerdo en esas condiciones
Soruco calificó la propuesta como insuficiente frente a las responsabilidades de los gobiernos departamentales y afirmó que Tarija no avanzará hacia la firma de ningún acuerdo bajo esas condiciones.
La gobernadora recordó que la institución departamental tiene 36 competencias exclusivas y necesita recursos para financiar programas y proyectos vinculados a esas atribuciones.
“Yo entiendo que este es un retroceso y estas son migajas para lo que nosotros realmente requerimos”, expresó.
El rechazo de Tarija se suma a las observaciones de otras gobernaciones que cuestionan el porcentaje ofrecido por el Ejecutivo. La discusión sobre la Agenda 50-50 abre así un nuevo escenario de negociación entre el Gobierno central y las autoridades departamentales, mientras continúa el debate sobre la redistribución de los recursos públicos y el alcance real de las autonomías.






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